Aquí, allá retales cosas momentos de confusión partes de nada trozos de todo... Y otros apagones de la luz... Aclaración: Esto ¡NO! es literatura, es terapia, esto ¡NO! es verdad, es terapia.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Ya puedo decir que te quiero
Ya puedo decir que te quiero,
y que te quiero querer,
así de esta forma que me sale de dentro.
Que no serás el único,
ni quizá el último, pero que estas en la lista,
que ya hice los deberes
y que este verano podemos comer uvas en la playa si te apetece.
Que te haré compañia y dejaré que me la hagas
(que rogaré que me la hagas por momentos)
Que no soy como todas ni como nadie,
pero que te quiero,
con locura
con ligereza, con la intensidad
que procuran los años.
Con la sutileza con la que todo empezó,
con la que parece que a veces termina...
Es amor,
a veces más fraternal que otras,
a veces más o menos amor...
Puedo decir que no serás el único,
que hay días que ni siquiera el primero,
pero que estás
en todas partes y en ninguna.
Necesito que sepas
que ya puedo decir que te quiero...
miércoles, 10 de febrero de 2010
Conversación.
-¿Cómo tú por aquí?- me dijo.
-Me escapé. Quería verte....dije.
(Verte y que me veas...) pensé.
-¿Era sólo eso...?
-Sí.
-Pues ya me has visto. Puedes irte...
-Me escapé. Quería verte....dije.
(Verte y que me veas...) pensé.
-¿Era sólo eso...?
-Sí.
-Pues ya me has visto. Puedes irte...
Y se me fuí. Creo que ninguno se quedó contento.
viernes, 5 de febrero de 2010
Palabras
Hay palabras
abandonadas en los cajones,
cosidas en las costuras de mi ropa.
Frases.
Miles de cosas que nunca diré.
Palabras atrapadas,
pegadas en las paredes
como manchas de humedad...
Palabras...
en realidad hay mucho más que palabras...
abandonadas en los cajones,
cosidas en las costuras de mi ropa.
Frases.
Miles de cosas que nunca diré.
Palabras atrapadas,
pegadas en las paredes
como manchas de humedad...
Palabras...
en realidad hay mucho más que palabras...
lunes, 1 de febrero de 2010
Sólo podía...
En su mirada,
más envejecida por la enfermedad que por los años,
se entreveían guerras inacabadas
batallas vividas
cada una de las veces que había abierto fuego.
Sólo podía llorar.
No estaba en paz. Por eso luchaba por vivir,
para asegurarse de que su muerte
fuera descanso bajo mármol tallado.
Sólo podía rezar.
Quería arrepentirse antes del final, antes de
sospechar un castigo...
quería recuperar la cordura
que tuvo de niño,
la que le robaron con la vida de su padre.
Sólo podía llorar.
Querer no era suficiente,
no alcanzaba, (casi nunca alcanzaba...)
le quedaba entregarse al castigo como el pecador que todavía hoy es.
Sólo podía rezar.
más envejecida por la enfermedad que por los años,
se entreveían guerras inacabadas
batallas vividas
cada una de las veces que había abierto fuego.
Sólo podía llorar.
No estaba en paz. Por eso luchaba por vivir,
para asegurarse de que su muerte
fuera descanso bajo mármol tallado.
Sólo podía rezar.
Quería arrepentirse antes del final, antes de
sospechar un castigo...
quería recuperar la cordura
que tuvo de niño,
la que le robaron con la vida de su padre.
Sólo podía llorar.
Querer no era suficiente,
no alcanzaba, (casi nunca alcanzaba...)
le quedaba entregarse al castigo como el pecador que todavía hoy es.
Sólo podía rezar.
domingo, 24 de enero de 2010
Tocar fondo
Lo bueno de tocar fondo,
la certeza de no poder seguir bajando,
(aunque haya certezas inciertas...)
Y aunque todo sea vacío
y el vacío esté lleno de tristeza...
Y le dije a papá que no podía más,
q no me daba tiempo,
y me dijo:
-Laura, haz lo que puedas. La vida es así...
-No me gusta la vida.
-A mi tampoco. Cada día menos...
-Y, ¿qué podemos hacer?
(¿vivir con levedad a ver si no duele?)
-No lo sé Laura, no lo sé...
Y su sinceridad me dejó helada,
muerta de miedo...
Tocar fondo,
suplicar que no se pueda bajar más...
la certeza de no poder seguir bajando,
(aunque haya certezas inciertas...)
Y aunque todo sea vacío
y el vacío esté lleno de tristeza...
Y le dije a papá que no podía más,
q no me daba tiempo,
y me dijo:
-Laura, haz lo que puedas. La vida es así...
-No me gusta la vida.
-A mi tampoco. Cada día menos...
-Y, ¿qué podemos hacer?
(¿vivir con levedad a ver si no duele?)
-No lo sé Laura, no lo sé...
Y su sinceridad me dejó helada,
muerta de miedo...
Tocar fondo,
suplicar que no se pueda bajar más...
sábado, 23 de enero de 2010
Se deshace en agua como cartón
El mundo...
se dehace en agua como cartón...
Los charcos que no han sido pisados
mantienen la calma...
(Calma solitaria. Pasividad.
Como una sábana protegiendo los muebles.)
El mundo se deshace
se desdibuja y
se dibuja otra vez,
se deshace en agua como cartón...
Tú miras al frente
consiguiendo que yo mire hacia atrás,
o miras hacia atrás cuando yo miro al frente.
Me confundo
mil veces más...
Y llueve (y yo soy lluvia...)
El mundo se deshace en agua,
se deshace en agua como cartón...
se dehace en agua como cartón...
Los charcos que no han sido pisados
mantienen la calma...
(Calma solitaria. Pasividad.
Como una sábana protegiendo los muebles.)
El mundo se deshace
se desdibuja y
se dibuja otra vez,
se deshace en agua como cartón...
Tú miras al frente
consiguiendo que yo mire hacia atrás,
o miras hacia atrás cuando yo miro al frente.
Me confundo
mil veces más...
Y llueve (y yo soy lluvia...)
El mundo se deshace en agua,
se deshace en agua como cartón...
domingo, 3 de enero de 2010
sábado, 2 de enero de 2010
Cenizas al desierto
Tiré las cenizas al desierto.
(Y el desierto se hizo cenizas
y las cenizas desierto.)
Todos somos arena
y polvo
y ascuas caducadas.
Muerte
para curar las heridas.
Olor a claveles
la suavidad de tu cuello
el frío y la humedad de las calles.
Para las heridas
la muerte fue un bálsamo.
Tiré las cenizas.
(El desierto se hizo cenizas
y las cenizas desierto.)
(Y el desierto se hizo cenizas
y las cenizas desierto.)
Todos somos arena
y polvo
y ascuas caducadas.
Muerte
para curar las heridas.
Olor a claveles
la suavidad de tu cuello
el frío y la humedad de las calles.
Para las heridas
la muerte fue un bálsamo.
Tiré las cenizas.
(El desierto se hizo cenizas
y las cenizas desierto.)
martes, 29 de diciembre de 2009
Casi lo olvido, es Navidad.
Me siento mal, pero no es un sentir mal espiritual. Esta vez no. Esta vez es mi cuerpo, es el resultado de comer de una forma desproporcionada. Recuerdo una vez hace no demasiado tiempo ("no demasiado" ¡qué expresión tan poco precisa! tal vez ese tipo tenga razón cuando dice que nunca voy a dedicarme a las matemáticas, pero lo que él no sabe es que desconoce los motivos...) ¿qué venía pensando antes de la primera dispersión...? ¡ah! cuando aquel médico me dijo que padecía bulimia, un tipo de bulimia menos conocido según el cual yo no vomitaba, ni desde luego estaba delgada pero era bulimia, no recuerdo muy bien todo lo que dijo hablo de ansiedad y tristeza salí bastante descontenta con el resultado de la visita. Descontenta con sus consejos que nada hacían para que yo dejara de desmayarme, que era el motivo de mi visita, los desmayos, ¡hasta me hizo la terrible sugerencia de dejar el chocolate...!
Como es lógico no volví a visitar a aquel médico que sabía tanto de mi en tan poco.
Me largué de allí y le dije a mi madre que no pensaba hacer caso a aquel viejo misterioso y le pedí que nos quedaramos en el rellano de la escalera escuchando a un vecino practicar con su piano. Esperó un poco probablemente con la esperanza de que por esta vez "la música amansara a las fieras" y acabó piediéndome que nos fuéramos.
Al final mi hermana tenía razón y tuve que ir a un médico normal a que me dijera cosas normales, a que me hiciera marcas anormales en un cuerpo a caballo entre la normalidad y la anormalidad un terrible equilibrio que no te deja ser gordo ni delgado, tonto ni listo... el perfecto equilibrio de la mediocridad...
Tengo que irme a estudiar... ¡Uy! Casi lo olvido, es Navidad.
Como es lógico no volví a visitar a aquel médico que sabía tanto de mi en tan poco.
Me largué de allí y le dije a mi madre que no pensaba hacer caso a aquel viejo misterioso y le pedí que nos quedaramos en el rellano de la escalera escuchando a un vecino practicar con su piano. Esperó un poco probablemente con la esperanza de que por esta vez "la música amansara a las fieras" y acabó piediéndome que nos fuéramos.
Al final mi hermana tenía razón y tuve que ir a un médico normal a que me dijera cosas normales, a que me hiciera marcas anormales en un cuerpo a caballo entre la normalidad y la anormalidad un terrible equilibrio que no te deja ser gordo ni delgado, tonto ni listo... el perfecto equilibrio de la mediocridad...
Tengo que irme a estudiar... ¡Uy! Casi lo olvido, es Navidad.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Deshaciendo la maleta
Estaba
deshaciendo la maleta
quizá
o arrugando pensamientos
en un bar mientras
sonreí recordando una sonrisa.
Estaba
deshaciendo la maleta
muy tranquila
o entendiendo,
poniendo en el desorden orden
en el orden desorden.
Por casualidad
en la cadena suena Extremoduro,
y yo deshaciendo la maleta...
deshaciendo la maleta
quizá
o arrugando pensamientos
en un bar mientras
sonreí recordando una sonrisa.
Estaba
deshaciendo la maleta
muy tranquila
o entendiendo,
poniendo en el desorden orden
en el orden desorden.
Por casualidad
en la cadena suena Extremoduro,
y yo deshaciendo la maleta...
domingo, 20 de diciembre de 2009
Ruinas
En las ruinas
restos de vida,
presencia de muerte.
Un día hubo
todo lo que hoy falta.
No siempre estubimos solos.
La maleza se comió nuestro cobijo.
Culebras y ratas
descansan al sol en tu cocina.
Ruinas...
Vida y muerte.
Compañía
y soledad.
Destierro dolor
y
heridas,
cicatrices y heridas...
De todo
sólo quedan ruinas.
restos de vida,
presencia de muerte.
Un día hubo
todo lo que hoy falta.
No siempre estubimos solos.
La maleza se comió nuestro cobijo.
Culebras y ratas
descansan al sol en tu cocina.
Ruinas...
Vida y muerte.
Compañía
y soledad.
Destierro dolor
y
heridas,
cicatrices y heridas...
De todo
sólo quedan ruinas.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Y... cosas de la vida
Y... ¡¡Cosas de la vida¡¡ Me encontré como por casualidad entre la espada y la pared, entre tu aliento y el viento.
Me quisiste hacer decidir rápido- muy rápido- dijiste. -Adios- fue mi respuesta, y te quedaste como helado, como sino no me conocieses, como si todo lo que creías que pasaba por mi mente (como si todas las certezas) se hubiesen esfumado para dar paso a una falsa ilusión. Como si yo llevase meses mintiéndote.
-Muy rápido-
Yo te dije:
-Adios-
Yo no funciono así, y pensé que lo sabías... ¡qué tonta! Pero no, te quedaste helado, no supimos dar un paso atrás, así que me dí la vuelta y di un rodeo para no llegar a casa.
Me quisiste hacer decidir rápido- muy rápido- dijiste. -Adios- fue mi respuesta, y te quedaste como helado, como sino no me conocieses, como si todo lo que creías que pasaba por mi mente (como si todas las certezas) se hubiesen esfumado para dar paso a una falsa ilusión. Como si yo llevase meses mintiéndote.
-Muy rápido-
Yo te dije:
-Adios-
Yo no funciono así, y pensé que lo sabías... ¡qué tonta! Pero no, te quedaste helado, no supimos dar un paso atrás, así que me dí la vuelta y di un rodeo para no llegar a casa.
jueves, 10 de diciembre de 2009
domingo, 6 de diciembre de 2009
Paso firme (y otras formas de esconder el Miedo)
Cruza con paso firme
las calles con paso firme.
Es su forma de esconder el miedo.
Cruza miradas desafiantes
los viandantes no desafían.
Es su forma de esconder el miedo.
Pisa los charcos
el suelo se ahoga bajo sus pies.
Silencio...
¡Dejazme solo!
suplica a ausencia y soledad.
Con paso firme cruza
con paso firme las calles.
Esconder el miedo y sus formas.
Los charcos pisa
bajo sus pies el suelo se ahoga.
Ausencia y soledad, ¡dejazme solo!
Silencio...
las calles con paso firme.
Es su forma de esconder el miedo.
Cruza miradas desafiantes
los viandantes no desafían.
Es su forma de esconder el miedo.
Pisa los charcos
el suelo se ahoga bajo sus pies.
Silencio...
¡Dejazme solo!
suplica a ausencia y soledad.
Con paso firme cruza
con paso firme las calles.
Esconder el miedo y sus formas.
Los charcos pisa
bajo sus pies el suelo se ahoga.
Ausencia y soledad, ¡dejazme solo!
Silencio...
lunes, 30 de noviembre de 2009
¡Mierda!
"Se equivocaron
(todos)
nos equivocamos
(todos)
ahora yo sé la verdad
(ahora)
el resto no
quizá no lo sepan nunca
(seguro)"
Sólo yo sé,
en lugar de sentirme privilegiada
siento asco, pena,
siento a la estupidez golpeándome desde dentro,
¡Mierda!
no necesitaba saberlo,
ninguna de las dos cosas.
¡MIERDA!
"Y la proxima vez
(a veces hay proxima)
se volverán a equivocar
(en realidad será el mismo error)
si, se volverán a equivocar
(y me volverán a confundir...)
¡MIERDA!
(todos)
nos equivocamos
(todos)
ahora yo sé la verdad
(ahora)
el resto no
quizá no lo sepan nunca
(seguro)"
Sólo yo sé,
en lugar de sentirme privilegiada
siento asco, pena,
siento a la estupidez golpeándome desde dentro,
¡Mierda!
no necesitaba saberlo,
ninguna de las dos cosas.
¡MIERDA!
"Y la proxima vez
(a veces hay proxima)
se volverán a equivocar
(en realidad será el mismo error)
si, se volverán a equivocar
(y me volverán a confundir...)
¡MIERDA!
jueves, 26 de noviembre de 2009
En realidad poco importa.
Se cayó.
O lo tiraron.
En realidad poco importa.
El resultado es el mismo,
caerse al suelo
como la lluvia o
como las lágrimas escaparse
de los ojos,
romperse, golpearse,
perder la forma contra el suelo,
deshacerse,
desintegrarse sin llegar a morir,
a desaparecer,
(...)
O lo tiraron.
En realidad poco importa.
El resultado es el mismo,
caerse al suelo
como la lluvia o
como las lágrimas escaparse
de los ojos,
romperse, golpearse,
perder la forma contra el suelo,
deshacerse,
desintegrarse sin llegar a morir,
a desaparecer,
(...)
martes, 17 de noviembre de 2009
Dicen
Bajo las sábanas
azul y fuego
rojo y cielo
dicen...
Y mañana no serás
la misma de hoy
dicen...
Nos acompañamos,
sin más.
Le gustas.
Dicen.
¿Cómo se puede saber eso?
Pienso.
No.
Digo.
Bajo la noche
lluvia y estrellas
frío y tormenta
dicen...
Y mañana no seré
la misma de hoy.
Nos cambiamos,
sin más.
Te gusta.
Dicen.
¿Cómo puedo saber eso?
Pienso.
No.
Digo.
Bajo la noche
azul y fuego
rojo y cielo.
Os gustais.
Dicen.
¿Cómo podemos saber eso?
Pienso.
¿Qué importa ya...?
Sé.
No.
Digo.
azul y fuego
rojo y cielo
dicen...
Y mañana no serás
la misma de hoy
dicen...
Nos acompañamos,
sin más.
Le gustas.
Dicen.
¿Cómo se puede saber eso?
Pienso.
No.
Digo.
Bajo la noche
lluvia y estrellas
frío y tormenta
dicen...
Y mañana no seré
la misma de hoy.
Nos cambiamos,
sin más.
Te gusta.
Dicen.
¿Cómo puedo saber eso?
Pienso.
No.
Digo.
Bajo la noche
azul y fuego
rojo y cielo.
Os gustais.
Dicen.
¿Cómo podemos saber eso?
Pienso.
¿Qué importa ya...?
Sé.
No.
Digo.
lunes, 9 de noviembre de 2009
No saben Nada
Hablan de luces y sombras entre risas,
creen que no tienen miedo a la oscuridad.
No saben Nada.
S me riñe por ser obsesiva,
T (m) se esfuerza por comprenderme,
me han visto llorar por Nada con profunda tristeza.
S a veces me grita q estoy loca de un modo hiriente,
T (m) se esfuerza por entenderme,
me han visto gritar por Nada con rabia.
Otros hablan de luces y sombras entre risas,
creen que no tienen miedo a la oscuridad.
No saben Nada...
(...)
creen que no tienen miedo a la oscuridad.
No saben Nada.
S me riñe por ser obsesiva,
T (m) se esfuerza por comprenderme,
me han visto llorar por Nada con profunda tristeza.
S a veces me grita q estoy loca de un modo hiriente,
T (m) se esfuerza por entenderme,
me han visto gritar por Nada con rabia.
Otros hablan de luces y sombras entre risas,
creen que no tienen miedo a la oscuridad.
No saben Nada...
(...)
martes, 3 de noviembre de 2009
Ángulo exacto
El mismo poder que ayer nos acercó
hoy nos separa.
No,
no nos separa,
nos (de)muestra la distancia,
telaraña demasiado frágil
para soportar rayos
de vida y muerte.
Me doy media vuelta
con la cabeza a media altura,
un ángulo exacto,
ni alta ni baja.
El infinito horizonte se escapa
de mi limitado campo de visión.
Bajo la cabeza,
la subo,
la devuelvo a su sitio y
cierro los ojos.
Mañana lo veré todo distinto.
O no...
hoy nos separa.
No,
no nos separa,
nos (de)muestra la distancia,
telaraña demasiado frágil
para soportar rayos
de vida y muerte.
Me doy media vuelta
con la cabeza a media altura,
un ángulo exacto,
ni alta ni baja.
El infinito horizonte se escapa
de mi limitado campo de visión.
Bajo la cabeza,
la subo,
la devuelvo a su sitio y
cierro los ojos.
Mañana lo veré todo distinto.
O no...
domingo, 1 de noviembre de 2009
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