¿Alguien
te dice algo
te escribe algo
te hace algo?
¿Alguien te quiere?
Y te encerraste
debajo del pelo
de una pelirroja delgada.
Te imaginaste que te quería
como antes,
mucho antes,
tú habías querido a otras.
Te creíste
que tú la querías también.
¿Cómo no querer
a una pelirroja
que te deja esconderte en su pelo?
Yo
no sé
ninguna respuesta.
Puede que
nadie te diga algo
alguien te escriba nada
nadie te quiera algo
alguien te haga nada.
Puede
que todo eso
pase sólo
debajo de su pelo.
Y puede,
por último,
que todo lo demás también.
Aquí, allá retales cosas momentos de confusión partes de nada trozos de todo... Y otros apagones de la luz... Aclaración: Esto ¡NO! es literatura, es terapia, esto ¡NO! es verdad, es terapia.
miércoles, 7 de marzo de 2012
miércoles, 29 de febrero de 2012
No title
Me quiero ir
lejos
de todo
lo que me ata
a mi
pero no sé como
no me atrevo.
Tengo
las manos anudadas
tras la espalda.
Quiero
bocas
que muerdan
el camino del dolor.
De los labios
a la espalda
recorrer
pasando por los pies
fríos
que deja el invierno
escarcha.
Y luego,
cuando se te ocurra ser tú
en todas partes,
cuando me apartes de la verdad
que es,
a pesar de todo,
la vida,
recordaremos
a los pájaros
que volaron
aquel día
sobre Granada.
Cuando tu eras feliz
en el oeste
y yo sonreía este
por los ocho costados.
Me quiero ir lejos
de todo(s)
descubrir
si es verdad
que lo echo todo de más,
que no he hecho nada de menos . . .
¡Y yo qué sé!
O cómo saberlo
y eso
y aquello,
lo otro,
lo primero
por la mañana
tiende a ser pensar(te)
y volver a querer dormir
punto y aparte.
lunes, 27 de febrero de 2012
A medias
Que lo mismo voy
y te arranco un verso de los labios
de mentira el verso
o el beso o los labios.
Que te arranco
las uñas
que dejé clavadas en tu espalda
la última noche en que te mentí.
Que lo mismo voy
y le cuento a él
todas esas cosas
de las que tu y yo nunca hablamos.
Que le clavo
las uñas en la espalda
como la primera noche
en que le dije la verdad.
Que lo mismo no
o si,
o como siempre:
a medias . . .
y te arranco un verso de los labios
de mentira el verso
o el beso o los labios.
Que te arranco
las uñas
que dejé clavadas en tu espalda
la última noche en que te mentí.
Que lo mismo voy
y le cuento a él
todas esas cosas
de las que tu y yo nunca hablamos.
Que le clavo
las uñas en la espalda
como la primera noche
en que le dije la verdad.
Que lo mismo no
o si,
o como siempre:
a medias . . .
domingo, 26 de febrero de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
No title
Amor,
haz que no duela
que no llore,
que no corte.
Tenerte cosido a mi boca.
Apiernarte,
rodearte con las piernas
o
como se diga
o como se haga.
Cosido a mi cuerpo
porque a mi mente
ya estás encadenado.
haz que no duela
que no llore,
que no corte.
Tenerte cosido a mi boca.
Apiernarte,
rodearte con las piernas
o
como se diga
o como se haga.
Cosido a mi cuerpo
porque a mi mente
ya estás encadenado.
viernes, 10 de febrero de 2012
jueves, 9 de febrero de 2012
lunes, 19 de diciembre de 2011
Por si las moscas
Te dije que te quería a muerte.
Y te maté, por si las moscas.
Para que veas.
No hay palabras de las que dudar.
sábado, 17 de diciembre de 2011
París
Todos estaban obsesionados con París
y los atardeceres.
Soy como una raíz
(cúbica. De primeras nadie lo entiende).
Algún hombre (neutro y plural)
inventó las paredes y los países
para alejarnos.
Nos separa un mundo fragmentado,
puertas, fronteras, paredes
y cuerpos
. . .
Todos están obsesionados con París
y la tristeza.
Somos unos cínicos, (por educación, ¡que conste!)
Nuestros nombres ocultan que no somos nadie.
Identidad reducida a números,
D.N.I.
(Don Nadie. Invisible)
Todo aquello que se inventaron para acercarnos
nos aleja.
Quiero coger tu mano con fuerza,
agarrarme a ella,
como aquella vez que se acabó el mundo
y nos pilló hablando de la soledad
(y de otras de las invenciones románticas).
Todos los malditos
estaban obsesionados con París.
y los atardeceres.
Soy como una raíz
(cúbica. De primeras nadie lo entiende).
Algún hombre (neutro y plural)
inventó las paredes y los países
para alejarnos.
Nos separa un mundo fragmentado,
puertas, fronteras, paredes
y cuerpos
. . .
Todos están obsesionados con París
y la tristeza.
Somos unos cínicos, (por educación, ¡que conste!)
Nuestros nombres ocultan que no somos nadie.
Identidad reducida a números,
D.N.I.
(Don Nadie. Invisible)
Todo aquello que se inventaron para acercarnos
nos aleja.
Quiero coger tu mano con fuerza,
agarrarme a ella,
como aquella vez que se acabó el mundo
y nos pilló hablando de la soledad
(y de otras de las invenciones románticas).
Todos los malditos
estaban obsesionados con París.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Nos merecemos el final que nunca vamos a tener
Cuerpo. Suelo. Enlace.
Pantalones en el suelo,
piernas entrelazadas.
Nos merecemos dos estaciones seguidas.
Miradas en el techo.
Manos. Mentes conectadas.
Puerta. Entrar. Salir.
Elijo sueño y abrazo.
Nos merecemos . . .
el final que nunca vamos a tener.
el final que nunca vamos a tener.
martes, 13 de diciembre de 2011
sábado, 3 de diciembre de 2011
Retales
I
Te veo tan dulce
y mariposa que
te beso con los ojos
de pura ternura.
II
Mis sábanas
huelen a cuerpos
que no son mí cuerpo.
A cuerpos que no son míos.
III
Las luces iluminaron
los rostros de la desgracia.
Pero tú,
habías aprendido a ser feliz.
IV
Y aprendí a fluir,
resultado de:
un verano de aprendizaje,
resultado de:
un año de aventuras,
resultado de:
un año de conversaciones
resultado de:
dos años de tristeza,
resultado de:
una vida llena de diversión
vacía y hueca;
de pobreza y vergüenza disfrazadas.
resultado de:
una vida llena de diversión
vacía y hueca;
de pobreza y vergüenza disfrazadas.
Y asumí, y cambié (sin darme cuenta).
Fluir, todo es fluir . . .
V
Por las rendijas de la ventana
entran frío e insectos.
VI
Me gustan los relojes.
Estoy obsesionada con los minutos.
Efecto y causa o
causa y efecto.
VII
Los movimiento de sus manos suaves
eran como poesía y
me producían la mayor de las envidias.
Yo quiero hablar con esas manos,
quiero tocar con esas manos todos los cuellos.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Otro número
La lluvia grita
y la gente
canta a la ciudad sorda de ruidos.
Yo soy
gente, lluvia y canto.
Mis huesos se apoyan,
armadura, hojalata, humedad
de lluvia y de pensamiento.
No pasa nada.
No suframos más.
Sube al norte.
Me voy a pasear
por la playas del sur desnuda
de frío y lejanía.
Cerca y lejos relativos.
a tu ciudad, paseo y canto.
y la gente
canta a la ciudad sorda de ruidos.
Yo soy
gente, lluvia y canto.
Mis huesos se apoyan,
armadura, hojalata, humedad
de lluvia y de pensamiento.
No pasa nada.
No suframos más.
Sube al norte.
Me voy a pasear
por la playas del sur desnuda
de frío y lejanía.
Cerca y lejos relativos.
a tu ciudad, paseo y canto.
martes, 22 de noviembre de 2011
Colores de futuro
Azul,
por eso los espejos.
Mi color favorito es el rosa.
Como el hilo del día que
tuve que reconocer en ti amor
con todas sus fraternidades
y sus incestos.
Entonces
yo era joven de cabeza para dentro
y tu
eras hoy pero con mariposas en la cabeza
y condones en el bolso de los pantalones.
Yo quería rosas
y manos en el pelo
y me fui conformando con sonrisas
para, un año después
besar otros labios en tu nombre
y tocar otro rostro con tu nombre
abrazar otro cuerpo en tu nombre
y morder otra espalda con tu nombre.
Entonces como que no,
pero siempre fue si,
explotó un globo de agua en tus manos
tan cerca de mi
que fui agua y corriente,
y luego piernas y resto.
Pero no importan las cosas ahora.
Tengo miedo,
aunque casi no duele,
sólo a ratos.
Y el futuro se intuye lejos de espacio
y cerca de tiempo,
y con llagas y con dudas de pasado,
del pasado pasado y del pasado presente.
Recuérdame que no te deje que
dejes de creer en mí y
por eso los espejos.
Mi color favorito es el rosa.
Como el hilo del día que
tuve que reconocer en ti amor
con todas sus fraternidades
y sus incestos.
Entonces
yo era joven de cabeza para dentro
y tu
eras hoy pero con mariposas en la cabeza
y condones en el bolso de los pantalones.
Yo quería rosas
y manos en el pelo
y me fui conformando con sonrisas
para, un año después
besar otros labios en tu nombre
y tocar otro rostro con tu nombre
abrazar otro cuerpo en tu nombre
y morder otra espalda con tu nombre.
Entonces como que no,
pero siempre fue si,
explotó un globo de agua en tus manos
tan cerca de mi
que fui agua y corriente,
y luego piernas y resto.
Pero no importan las cosas ahora.
Tengo miedo,
aunque casi no duele,
sólo a ratos.
Y el futuro se intuye lejos de espacio
y cerca de tiempo,
y con llagas y con dudas de pasado,
del pasado pasado y del pasado presente.
Recuérdame que no te deje que
dejes de creer en mí y
sobre todo ayúdame a ser:
yo contigopero
sin tí.
domingo, 13 de noviembre de 2011
¿?
¿Y qué hago ahora, amor . . .?
Quizás quemarte la piel
para que no quede nada del tacto.
O, tal vez . . .
arrancarte la lengua
para no digas nada que amar.
Podría también
sacarte los ojos, o
separar todas las partes de tu cuerpo
para luego
desearte en pasado
¿Y qué hago, amor...
ahora qué hago?
Quizás quemarte la piel
para que no quede nada del tacto.
O, tal vez . . .
arrancarte la lengua
para no digas nada que amar.
Podría también
sacarte los ojos, o
separar todas las partes de tu cuerpo
para luego
desearte en pasado
¿Y qué hago, amor...
ahora qué hago?
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Marcas
Recitado el verso
marcada la piel.
Ciactrices y llagas.
No duele
Mi cuerpo está sano.
Sólo el alma
se atreve
a quejarse a veces.
Cuerpo inerte.
Luz.
Estás grabado en los surcos,
en los plieges
de mi ser.
Recitado el verso.
marcada (con furia) la piel.
marcada la piel.
Ciactrices y llagas.
No duele
Mi cuerpo está sano.
Sólo el alma
se atreve
a quejarse a veces.
Cuerpo inerte.
Luz.
Estás grabado en los surcos,
en los plieges
de mi ser.
Recitado el verso.
marcada (con furia) la piel.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Miradas
-Poémame- dijo
y puso su mano
tan cerca de mi cara . . .
Es otra la mirada
que me ofrece el tiempo
de cuando fuí amapola
frágil y emborrachaba
con mi sobriedad
a terceros tercos.
Los ojos que hoy te miran
no son aquellos.
A penas coincide su color.
El cansancio acumulado
se refleja cuando miro.
Ni me atrevo
a tocarme la cara.
No espero nada ya.
Estoy sembrada
de dudas de pasado,
pero el futuro lo tengo claro:
elijo el azul . . .
y en mi casa.
Los ojos con que te miro
no son los que recuerdas
de cuando era niebla
espesa y cegaba
a segundos secuencialmente
sesgados...
No son estos (los) ojos,
ni esta (la) mirada.
y puso su mano
tan cerca de mi cara . . .
Es otra la mirada
que me ofrece el tiempo
de cuando fuí amapola
frágil y emborrachaba
con mi sobriedad
a terceros tercos.
Los ojos que hoy te miran
no son aquellos.
A penas coincide su color.
El cansancio acumulado
se refleja cuando miro.
Ni me atrevo
a tocarme la cara.
No espero nada ya.
Estoy sembrada
de dudas de pasado,
pero el futuro lo tengo claro:
elijo el azul . . .
y en mi casa.
Los ojos con que te miro
no son los que recuerdas
de cuando era niebla
espesa y cegaba
a segundos secuencialmente
sesgados...
No son estos (los) ojos,
ni esta (la) mirada.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Martes o miércoles
Los martes son días para merendar. Es una regla no escrita que llevo años saltándome. Todos supimos siempre que yo había nacido rebelde. Y supimos también donde acabaría.
En las paredes he escrito nombres para poder olvidarme de que tengo cicatrices en el cuerpo. Y ahora no echo de menos nada más que el puré de patatas en las cenas.
Estoy a mil millones de años luz de otros cuerpos humanos. Las mentiras que cuento son para cerrar el grifo. Que la manguera de su jardín deje de mojarlo todo. De convertirme en apenas media imagen a la que escupir. No me digas que no vas a echarme de menos. Porque sé que duele. Sé que te encanta imaginar que me pegas. Empujones. Hasta aprisionarme contra la pared. Echo de menos escuchar respiraciones en mi oido. Mentira. Sólo el puré de patata, en las cenas.
Susurro. Los susurros excitan. Lo dijeron el otro día en la tele. No siento nada. Ni duele, ni paz. Palabras. Por ejemplo llanto. O lluvia. O pelo. O aséptica. Todas las palabras del mundo. Y aun nadie supo describir el sentimiento . . .
martes, 25 de octubre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
De retales y mentiras
Y así, sin preguntar,
llegaron amor y distancia
(como)
dos puñales.
Entonces Luna...
profunda (y) pensaba
(todas la noches)
en tí.
La supuse prudente
y respondió bien.
Como el agua que
mantiene limpia tu boca.
El color de mis dientes
tampoco era casualidad.
en mi cuerpo
no queda nada puro
pero mi alma está limpia
a ojos cerrados y abiertos.
Mi conciencia
me deja dormir
mejor que tus ojos
que hacen sangre en mi cabeza
y luego, la almohada
se hace apenas medio cuerpo
al que sacrificar.
Entonces como si
vivieras en mi cabeza
(y vives)
me ayudaste
a entenderlo todo
y dije adios,
con calma.
Te entiendo mejor
cuando me hablas
si no te veo
llegaron amor y distancia
(como)
dos puñales.
Entonces Luna...
profunda (y) pensaba
(todas la noches)
en tí.
La supuse prudente
y respondió bien.
Como el agua que
mantiene limpia tu boca.
El color de mis dientes
tampoco era casualidad.
en mi cuerpo
no queda nada puro
pero mi alma está limpia
a ojos cerrados y abiertos.
Mi conciencia
me deja dormir
mejor que tus ojos
que hacen sangre en mi cabeza
y luego, la almohada
se hace apenas medio cuerpo
al que sacrificar.
Entonces como si
vivieras en mi cabeza
(y vives)
me ayudaste
a entenderlo todo
y dije adios,
con calma.
Te entiendo mejor
cuando me hablas
si no te veo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)