sábado, 2 de junio de 2012

Asesinato justificado.

Una vez,
hace mucho,
conocí a un argentino llamado M.

Me dio tanto asco
su manera de verme
carne
que tuve que matarlo.

Me acerqué tanto a su cara
que le absorbí el espacio argentino-vital,
que no sé si lo saben,
pero eso
es muy poco espacio.

Le dije,
casi en un susurro y
entre dientes:
"para ti, NO soy más
que conversaciones"
PARA TI, se recalcó en mi mente.

Y después,
justo después
sin dejar hueco
a una réplica/labia
le clavé una lanza
a la altura de la garganta
y retorcí.

No soy más que conversaciones.
Para ti.
Y mi cuerpo
se hizo río pensando
en los lugares que visitaría
con cualquier otro tú.



martes, 29 de mayo de 2012

Basado en hecho triviales

Era un perfecto desconocido,
es decir:
como desconocido:
perfecto.

Luego . . .
luego
lo conocí.

(E)lecciones

Dime paz.
Cualquier poema
cabe entre los ojos,
encima de la nariz,

huele a sal.
Arena
entre los dedos
de los pies.

Yo
no
grito.

Lejos de estar lejos.

La lluvia ya no llora,
es verano.
Pero
aun quedan ojos
que hacen charcos.

Y la pena
o el viento,
como un otoño eterno
se instala
en los días donde verdad
quema.

Soporto
entre el ánimo y los huesos
mi pasado,
pero el futuro
me arranca gritos y silencio.

Y como bote de madera
apolillada
y me inundo
y me ahogo en charcos
propiedad de ojos.

Lejos de estar lejos
ninguna nube llora.



domingo, 27 de mayo de 2012

Conversaciones ficticias contigo

Ese no es el problema,
pero
impide la solución.

jueves, 24 de mayo de 2012

Te podría haber susurrado algo al oído para que todos pudieran oírlo, pero soy más de comunicación telepática.

Los niños gritaban.
Tan agudo
que sólo los perros podían oírlo.

Perros.

Gritaban . . .
y nadie les oía.

Como aquella vez
que le dije a papá 
que no podía y él no me creyó.
Sí, como aquella vez.

Él se quedó ciego
y yo sorda.

Que tampoco fue tan mal:
él no vio mi fracaso
y yo no oí sus gritos.

Aquellos niños gritaban,
mucho.
Como 
.........aquella 
.....................vez.

 

viernes, 18 de mayo de 2012

Si alguien me hubiese preguntado hubiese sido nube. Y llovería toda mi vida, hasta desaparecer.

Alguien debería matarme,
sólo pido que no duela,
o que duela menos que . . .

Que duela lo suficientemente poco
como para dejarme gritar.

No como esto
que me mata lento.
Tanto
que

las lágrimas
forman contenedores
en las cuencas de los ojos
y
se quedan atascadas,

rotas,
y rompen por dentro
más (todavía) que . . .

Deberían haberme dejado elegir.
Jamás esto.
Jamás vida.
Adiós.

Bórrales la memoria
a papá y mamá.

Adiós vida.
Adiós
muerte.

jueves, 17 de mayo de 2012

Imagina que aquel día yo hubiese faltado a clase

Si la vida fuese mentira
estaríamos en el mismo lado del mundo,
en las hojas
del libro de algún padre.

Si fuese mentira
yo
no sería yo
y tú
no serías.

Si fuese mentira
te habría soñado
antes de conocerte,
pero antes

soñaba con 
otros tú 
y otras yo.

Nos inventamos
con ayuda de la vida,
porque la vida
es de verdad,
a pesar de todo.

martes, 15 de mayo de 2012

Dime que la vida es esto y que la pasarás conmigo hasta que (yo) sea lluvia, o (incluso más).

Cuando pienso en ti
como un cuerpo inerte
tengo miedo
de que los difuntos
sean fieles a la muerte.

Cuando pienso en mi
como un cuerpo inerte
tengo miedo
de que la muerte no sea
sino un cambio de conciencia

a otro cuerpo o
a un sin cuerpo,

alma rota
...............y perdida.