Azul,
por eso los espejos.
Mi color favorito es el rosa.
Como el hilo del día que
tuve que reconocer en ti amor
con todas sus fraternidades
y sus incestos.
Entonces
yo era joven de cabeza para dentro
y tu
eras hoy pero con mariposas en la cabeza
y condones en el bolso de los pantalones.
Yo quería rosas
y manos en el pelo
y me fui conformando con sonrisas
para, un año después
besar otros labios en tu nombre
y tocar otro rostro con tu nombre
abrazar otro cuerpo en tu nombre
y morder otra espalda con tu nombre.
Entonces como que no,
pero siempre fue si,
explotó un globo de agua en tus manos
tan cerca de mi
que fui agua y corriente,
y luego piernas y resto.
Pero no importan las cosas ahora.
Tengo miedo,
aunque casi no duele,
sólo a ratos.
Y el futuro se intuye lejos de espacio
y cerca de tiempo,
y con llagas y con dudas de pasado,
del pasado pasado y del pasado presente.
Recuérdame que no te deje que
dejes de creer en mí y
sobre todo ayúdame a ser:
yo contigo
pero
sin tí.