martes, 22 de octubre de 2013

Lo mejor, en estos casos, es llevar sombrero



El futuro es una tela opaca.
Lo imagino cerca,
de espacio, de tiempo.
Lo imagino miedo;
como me hago mayor, ¡espera!
¿cómo me hago mayor?

Luego están las ganas de desaparecer,
que cuando apareces tú
son de quedarme,
de quedarme todo el tiempo aquí,
quieta
mientras me acaricias el pelo.

Luego está el sueño eterno
de ser luz entre la luz
y dejar detrás el asco y las vísceras;
las sombras y el resto de anuncios de oscuridad.

El futuro, que no existe,
me asusta.
¿qué importará mañana, si siempre es hoy?
Cierro los ojos,
respiro tu pelo
y me duermo.
Amor mío, te espero al otro lado de las palabras.

jueves, 17 de octubre de 2013

"Tiraréis de mí, y veréis que soy elástica"

Bajo tu ausencia
todo es como tú:
caos;
las paredes se me caen encima,
el techo se h
                   u
                     n
                       d
                         e
¡veloz!
sobre mi cabeza.
Los libros son sólo papeles,
los papeles,
(digo,)
ventana.

Bajo tu ausencia, yo
soy
aire.


jueves, 10 de octubre de 2013

Evolución es querer sexo, sólo, con anticonceptivos



Ser leve.
O ser, como contrapunto,
caricia
suave
sobre rostros.

No se puede luchar
contra la tierra.
¿Quién soy tras tu ausencia?
Me estremezco
y doy la espalda al punto cardinal por donde desapareces.

Ser leve.
O ser, como contrapunto,
pájaro.

jueves, 3 de octubre de 2013

Sobre mí y mi ombligo (en eso, sí es un verdadero poema)

Esto no va sobre rimas, ni métricas.
Es la poesía en las entrañas.
Heridas sin cerrar, egoísmo.
Va sobre mí y mi ombligo.
Sobre lo que me duele la vergüenza.
Es vómito líquido.
Alcohol de quemar.
Son relojes, perdona. Relojes.

Hay demasiadas grietas en la paredes.
Demasiadas arrugas en las frentes.
Hay demasiado.
Es decir,
si yo quiero tumbarme en tu regazo,
que toque mi cara con dulzura,
mientras me acunas como a un bebé;
a cambio tengo que existir.
El precio es alto;
lo sé.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Mi capacidad para pensar tiene la misma dimensión que mi vida; mi capacidad para pensar con éxito tiene otro cardinal. . .

A veces, era el modo en que se ponía los guantes;
otras, como me miraba cuando decidía no hablar.
O cuando besaba mi frente como un hermano,
a pesar de la desnudez y del sudor que dejaba el sexo;
ese punto de fraternidad, de amor puro que
todavía hoy, después de tantos cuerpos, de tantas babas. . .
en definitiva,
de tanto,
sigue vivo entre nosotros.

Sin embargo, ya no nos altera el tacto, ni queremos lamernos,
ya no piensa al levantarse en mí; ni yo me despierto
pensando que mi almohada es su cuerpo, y
de realidad me muerdo el labio hasta la sangre.
Somos brisa que queda tras el huracán,
somos un mal momento, carne, carne podre, podredumbre.
Somos menos, más lejos, más leve. . .
pero,
en definitiva: somos (primera persona del plural), a pesar del tiempo.

A lo mejor, si yo pongo flores en el pelo y él corbata
todo vuelve a ser como fue, las luces, la luna, el miedo. . .
y puedo pensar en él, como si todo valiese la pena por un beso.
O a lo mejor fluye y desaparece y llega otro con corbata
y me pone flores en el pelo y todo es como con él...
pero sin él,
las estrellas, el bosque, el tacto de los dedos. . .

O a lo mejor todos desaparecemos, amapolas;
digo yo. Y puerta, llave, el océano existe entre dos seres cualesquiera.
No sirve, no tienen sentido las nubes en la noche,
el frío, para llorar como si el mundo no fuese a acabarse nunca.
Menos, más lejos, más leve. . .
a pesar del tiempo.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

(A)Diccionarios

Cuando digo: 
"hola..." 

quiero decir: 
"te arrancaría la ropa con los dientes, 
te mordería el cuello y la espalda 
y me dormiría con la mano en tu cintura
con la esperanza 
de que me despertases mordiendo mi cuello y mi espalda y con la mano en mi cintura."

Y cuando digo: 
"adiós" . . .

"Cristóbal despierta, que tienes que descubrir américa"

Elevo mi voz hacia la ausencia.
¿Quién vive tras los gritos?
Bofetadas; respuesta hecha carne.

Los ojos clavados en la pared
por dos alfileres.

Soy del barro

Tengo las uñas llenas de tierra de arañar los caminos.
De caer y clavar las manos en la tierra;
de esforzarme por levantarme;
de estar de pie, aferrándome a los troncos de los árboles.

Tengo en las manos uñas
sucias;
y callos del trabajo y de los años; restos del lágrimas y saliva,
y barro.

Tengo en el cuerpo manos; en las manos uñas; y en las uñas:
tierra.

Mi cuerpo es agua:
soy
barro.

martes, 20 de agosto de 2013

Tampoco eso significa nada

La bala está en el cargador;
cuenta atrás.
Todos tenemos miedo al espejo;

cada arruga, surco, mancha.
Cada aviso del tiempo que pasa,
(tic-tac)

a través del reloj, de las paredes
y de cada pliegue de la piel.
Tras mis manos está la caricia inocente,
tras mis labios
el beso lascivo,

puntada sin hilo,
tic-tac,
en las paredes hay restos de miedo

y de otros fluidos.


martes, 13 de agosto de 2013

Si tuviera que poner banda sonora a mi vida, sería Mozart; si tuviera que poner banda sonora a un poema, Beethoven; para esto que hago yo . . .





Mientras estoy aquí
y así,
el resto del mundo desaparece.

Oigo el tic-tac de los relojes de cuerda de tu pared,
cuenta atrás irreversible a nuestra muerte.
Patadas al aire,
al que ya nada lastima;
gritos anudados en gargantas-llanto:
desesperación.

Mientras esto aquí
y así,
el resto del mundo se desvanece.


lunes, 12 de agosto de 2013

Nada tiene que ver la forma de las nubes


Te miro (a) los ojos
y son transparentes.
cierro los míos
para que cuando me miren
no me tra(n)spasen también a mí,
y (¡entonces. . .!) el miedo
se me clava en los párpados,
intenta despegar las pestañas,
abrirse paso con furia.

Y lloro sangre.


martes, 6 de agosto de 2013

Quiere decir: Tengo miedo a la vida. . .

Era la luz lo que asustaba.

(Con este verso
el aborto de poeta quiere decir:
Tengo miedo a la vida).

Luego están las noches,
el desorden natural de
la aspiración a la perfección.
Arrugas,
agujeros negros y pena.

(Con esta estrofa
el aborto de poeta quiere decir:
Tengo miedo a la vida).

Cuando camino sola,
por las calles de esta ciudad que se ahoga,
oigo el asco.

Racionalizo cualquier sentimiento
y todo desemboca en amor propio,
asco y (otra vez) pena.

(Con este poema
el aborto de poeta quiere decir:
Tengo miedo a la vida).

lunes, 22 de julio de 2013

Análisis discriminante

Miro esas manos ajadas
de la lluvia, del viento que azota;
como muertas entre el aire
que nos separa a unos de otros.

Miro manos, ojos,
dientes. . .
Miro para ver por donde sale el sol
o por donde puedo escapar de mi.

No hay más que paredes;
toc-toc-toc.
Pasos, huyo de mi a través de un espejo empañado.

Tras los cristales de la habitación de mi infancia
atraviesa la luna.
¡Quién estuviera allí para pensar mirando al firmamento!
Cierro los ojos
y rompo las lágrimas.

sábado, 20 de julio de 2013

Son los espacios que encuentras en la pared densa, los que hacen que los errores cobren sentido

Te pienso lejos y comprendo
como he sobrevivido a tu muerte;
como he llorado la ausencia de mirarme dentro y no hallar nada de ti.

Todo sin cuerpo, sin funeral.
Sin despedida tangible.
Simplemente enfrentas la tristeza de lo temporal
y, cuando te das cuenta,
es definitivo.

Así, como si nada, mientras tú caminas por parques
(o lo que sea que hagas ahora),
yo
he sobrevivido a tu muerte;
me miro dentro
y no encuentro nada nuevo de ti,
en mí vives de recuerdos.

miércoles, 10 de julio de 2013

Destino: la paz (¿Bolivia?)

Me gustaría que las flores fuesen agua;
recorrer las calles mojándome los pies;
cruzar (mientras me deslizo) los campos.

Me gustaría arrojarme al suelo, rodar;
beber directamente de la tierra;
exprimir cada gota;
y
huir del ácido.

De los ojos corrosivos que desintegran mi ropa y queman mi piel;
de las heridas que succionan con sólo pensarlas.

Me gustaría ser orgullo de cualquier padre;
pero . . .
soy yo.

martes, 9 de julio de 2013

Y lo necesario que es leer para comprender toda la esencia; amor mío, te espero en los segundos impares

Fuego en las entrañas de la bestia.
Somos árboles del bosque oscuro.

Mi mirada
tras párpados de lágrimas congeladas;
sal que centellea en cada herida.

¿Queda algo tras el llanto?

Enfrento espejos
e invoco al infinito.

martes, 25 de junio de 2013

Por ahí no se va a Malibú

Miro el espejo del tiempo
en el rostro de mis padres.

Los ojos,
hundidos en las cuencas;
la frente,
surcada de arrugas que
señalan el suelo
con ligereza.

Ése
es mi padre.
Eso
lo que queda de él.

Luego está la piel suave,
tersa, de una cara lunar;
unos labios diminutos
que ocultan
la posibilidad
de una sonrisa.

Ésa
es mi madre.
Esa casa
donde me crié.

Miro el espejo del tiempo
en el rostro
oscuro
de mis padres.

miércoles, 19 de junio de 2013

"-No me pegues, ¡eh! -¿Por qué iba a sacar las manos del bolso pudiendo matar con la mirada?"

Paseo por las calles de una ciudad que me asfixia.
Grito mi nombre en cada esquina para no olvidar 
cómo me llamo ni quien soy, y descubro, en el espejo,
a una chica asustada y derrotada que me mira. 
Sus deseos de salir de ahí son tan evidentes
que golpeo el espejo; le rompo la cara y me corto las manos;
ese es, ni más ni menos, el resultado.
Lavo las heridas, me vendo las manos, me meto en la cama
y duermo, tal vez mañana sea otro día.
¡Ah! y otro día siempre es mejor que hoy:
buenas noches. . .

lunes, 10 de junio de 2013

Podría haber sido una canción; y, sin embargo. . .

No puedo,
bajo todas estas nubes,
olvidar los días.

Así que: recuerdo
(con la nitidez incierta que da la memoria)
paseos; y conversaciones. . . 
y sobre todo
recuerdo Crecer. . .
así, con mayúscula.

Después tú te hiciste flor de otro campo,
o bala de otra guerra,
o. . . Tú desapareciste.
Poco a poco, es cierto,
y nunca del todo, también esto es verdad;
pero ya no jugabas en este patio,
ni bailabas en estas fiestas.

Y si querer,
(tú que me enseñaste la alegría) 
te hiciste triste y embustero involuntario;
fruto, por supuesto, de tanta equivocación
resultado, cómo no, de tanta negación.

Y ahora, bajo la escarcha 
tus ojos,
como muertos,
mirando al mundo (inmenso)
que nos grita.
¡Pestañea! -te pido en un susurro exclamativo- ¡Pestañea!
Pero ya no me pides ayuda cuando hay tormenta.
Ya no ves la tormenta.
Ya no ves.

Podrías haber sido la letra de un poema
y has quedado en des(h)echo de palabras.
Sí, podría(s).

martes, 4 de junio de 2013

Los olvidados

A mi hermana

Nacimos bajo un pesebre,
con menos de mil días de diferencia;
bajo la influencia de cuatro signos del zodiaco.

Tú fuiste un accidente,
yo
una mala idea.
Y a todo esto le siguió
la vida.

Pusimos los pies descalzos sobre la tierra,
deseamos ser volátiles y desaparecer instaurando olvido.
Fuimos música,
a grandes rasgos.

Y miedo,
ahora que lo pienso.
Y dolor en cada cicatriz,
pero después
de todo
aprendimos algo muy parecido a la alegría;
¿no?

Fuimos todo eso las dos,
a grandes rasgos;
tan diferentes que
(como en política)
nos confundían.

Y digo yo. . .
¡No vuelvas a coger mis cosas sin mi permiso!
Y. . .
si las coges:
¡déjalas donde estaban!
(L. respira).



P.D.: Tengo ganas de tener una buena pelea de domingo contigo.